lunes, 11 de junio de 2012

Conferencia Walter Astrada

Argentino y muy hablador, así se definió Walter Astrada al empezar su conferencia, la última del ciclo que los informadores gráficos de la Región de Murcia habían organizado. Este fotógrafo ganador de 3 premios World Press Photo (2007,2009 y 2010) realizó una charla algo diferente a lo que teníamos pensado, se baso en que los asistentes les hiciéramos preguntas sobre su trabajo y el posteriormente contestarlas, algo que se agradeció ya que no todos los días se está con un ganador del World Press. Antes de iniciar la rueda de preguntas nos expuso dos de sus trabajos fotográficos, uno de ellos no terminado que es el de la violencia de género, al que se trasladaría a Noruega para finalizarlo, el otro trabajo versaba sobre la guerra en distintos países.

La respuesta a la pregunta de si sentía miedo a la hora de realizar algunas fotografías era que si, pero más que miedo sentía impotencia en algunas situaciones límite, pero que siempre recordaba que su labor era esa, la de enseñar al resto del mundo lo que sucedía en aquellos lugares. Lo que
llamó la atención en una de sus respuestas era que, en el caso de que alguien estuviera a punto de ser asesinado por otra persona, lo que debía hacer era bajar la cámara, ya que si no se incitaba matar a aquella persona.

Otro punto destacado fue cuando se le pregunto sobre los comentarios al respecto de sus fotografías, ya que son muy acusadas de sensacionalismo o motivar el morbo a las personas que las ven, Walter respondió que su trabajo, como se dijo antes, era retratar la realidad tal y como era, y que verdaderamente tristeza pena por aquellas personas que solo podían califican sus fotografías como morbosas.

Un tema a tratar era sobre la financiación de sus trabajos ya que implicaban mucha movilidad geográfica y unas largas estancias en el lugar de los hechos. Comentó que tenía que ser él quien asumía la totalidad de los gastos y que se ayudaba gracias a becas y premios fotográficos. A la hora de partir hacia un conflicto armado o social lo primero que hacía era contactar con personas que habían estado en aquel lugar tratando temas similares o iguales, hacía un esquema sobre qué, quién, cuándo y cómo fotografiar. Señalaba la importancia de no ir 'a pelo' y conocer bien el lugar y la situación en la que se iba a encontrar, ya que entraba en juego la vida del fotógrafo.

Walter Astrada es un gran profesional y una gran persona, lo demuestra en sus trabajos jugandose la vida para acercarnos la realidad que pasa en lugares desde donde la información no llega. A sus 35 años de edad, y según sus palabras, tiene muchas probabilidades de que no llegue a cumplir los 60.

Borja Inclán Alcaraz

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